“No book worth its salt is meant to put you to sleep, it's meant to make you jump out of your bed in your underwear and run and beat the author's brains out.” ― Bohumil Hrabal

jueves, 21 de julio de 2016

Todos los niños son nuestros

La ley del menor
Ian McEwan
Anagrama 2015

It was not usual in this line of work to be sending people to prison, but all the same, she thought in idle moments that she could send down all those parties wanting, at the expense of their children, a younger wife, a richer or less boring husband, a different suburb, fresh sex, fresh love, a new worldview, a nice start before it was too late. Mere pursuit of pleasure. Moral kitsch.
Fiona Maye es jueza del Tribunal Supremo. Se especializa en el derecho de familia. Su carrera profesional siempre ha sido para ella mucho más importante que la vida familiar, así que nunca quiso ser madre. Ahora, a la edad de 59 años, la casa parece demasiado grande y silenciosa. El vacío se percibe sobre todo cuando su marido le comunica su intención de tener una relación extramatrimonial. Después de más de 30 años juntos su matrimonio se está yendo al pique. Lo que salva a Fiona del naufragio emocional es el trabajo: tiene por delante un caso complicado, urgente y de gran interés mediático.
En un hospital del sur de Londres hay un adolescente de 17 años, enfermo de leucemia. El tratamiento requiere una transfusión de sangre a la que tanto el chico como sus padres se niegan por razones de religión- son testigos de Yehová. Fiona tiene que decidir si salvar al niño en contra de sus convicciones. La jueza se salta los procedimientos estándar y decide visitar a Adam en el hospital. Esta actuación va a traer consecuencias inesperadas y a largo plazo.
Ian McEwan, como de costumbre, nos bombardea con preguntas de peso pesado. Las cuestiones éticas y morales relacionadas con los casos juzgados por Fiona– en la novela se mencionan varios -son realmente complicadas y complejas, sobre todo cuando en el juego entra la religión. Además de la transfusión a la que se niega Adam, el autor nos habla, entre otros, de una madre judía ortodoxa quien decidió abandonar su comunidad, se divorció de su marido, y no quiere que sus hijas vayan a un colegio haredi, lo cual ha llevado a un conflicto con el padre de las chicas. Los casos así requieren experiencia, calma y confianza en su  propio criterio por parte de Fiona. Por suerte para todos, su refrenamiento  y gran profesionalidad no la han abandonado a pesar de la crisis matrimonial que la jueza atraviesa.
La ley del menor trata de grandes dilemas morales y nos obliga a reflexionar sobre el alcance de nuestras decisiones. Nos hace ver que a veces las elecciones que hacemos pueden tener consecuencias inimaginables. Aunque la narración pueda resultar poco dinámica y lenta, la novela de McEwan atrapa con la fuerza de su temática. Una pequeña gran novela sobre lo sorprendente que puede ser la vida.  

Blind luck, to arrive in the world with your properly formed parts in the right place, to be born to parents who were loving, not cruel, or to escape, by geographical or social accident, war or poverty. And therefore to find it so much easier to be virtuous.





17 comentarios:

  1. Me alegra leerte, Agnieszka -como siempre, claro-. Máxime, porque has cerrado el círculo: me habías dado las gracias de recordártelo.
    Lo leí hace algún tiempo y veo que te ha gustado. Si bien su lectura se hace morosa como bien señalas, lo cierto es que permite muchas reflexiones y obliga al lector a no permanecer neutral.
    A un par de horas de viajar hacia el norte de este país, no quería dejar pasar la ocasión de leerte y comentarte.
    Recibe un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
  2. A mí me gustó mucho también y me parece que la calma a la hora de narrar temas delicados es necesaria. Me pareció un pelín exagerado el sentimiento de Adam, creo que hubiera quedado mejor de otro tipo. Es una novela que trata temas complejos de forma sencilla y muy clara.
    Besos

    ResponderEliminar
  3. Me gusta mucho la temática que aborda este libro. Bien apuntado me lo llevo y a ver si me estreno de una vez con este autor.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
  4. No he leído nada de este autor y este libro toca temas interesantes así que me lo llevo anotado
    Besos

    ResponderEliminar
  5. Me regalaron el libro en mi cumpleaños hace algo más de un mes, leí la reseña de Marcelo Z y ahora la tuya y ya tengo ganas de leerlo, pero casi seguro que tendrá que esperar.
    Me gusta McEwan aunque el último libro que leí me dejó bastante indiferente, me refiero a Solar, la única que tengo comentada en el blog. Sin embargo me habían gustado mucho Amsterdam y Expiación.

    El fanatismo de las religiones, un tema del que has comentado en mi blog parece que tiene un gran protagonismo en esta novela y es que las religiones vuelven a expandirse mientras retrocede el racionalismo y el laicismo (que también han cometido graves errores pero de los que yo no me apeo).

    Saludos!!

    ResponderEliminar
  6. Tengo pendiente leer algo de este autor, de hecho tengo Expiación desde hace bastante en mi Kindle y aún no l he leído. Espero no pasar de esta año sin que lo lea. Esta novela también llama bastante mi atención. Un saludo!

    ResponderEliminar
  7. ¡Buenas! No conocía la novela, pero soy muy fan de la colección de Anagrama, así que se viene al carrito, como tantos otros. Supongo que es interesante sumergirse en esos temas que comentas, sobre todo el religioso.

    Muchísimas ganas por la reseña.
    Besinos

    ResponderEliminar
  8. No pinta mal. Veré si lo encuentro. Me llama el título, el autor y hasta la editorial. XD
    Maravillosa reseña. :-)
    ¡Nos leemos! :-)

    ResponderEliminar
  9. Pues hace tiempo que no leo nada de este autor y mr parece una buena opción este libro.
    Un beso

    ResponderEliminar
  10. Pues hace tiempo que no leo nada de este autor y mr parece una buena opción este libro.
    Un beso

    ResponderEliminar
  11. Lo leí este invierno y me gustó muchísimo. Es un autor que nunca defrauda. Tiene libros muy diversos, pero todos esconden algo muy atrayente. Este lo tengo que volver a leer para una tertulia del instituto donde trabajo (mi mala memoria me obliga a ello), pero lo haré encantada.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  12. Creo que no podría disfrutar esta lectura tanto como tú. Esta vez la dejaré pasar. Besos

    ResponderEliminar
  13. No son temas que suela leer, pero éste me ha llamado la atención. Besos.

    ResponderEliminar
  14. Leí unos cuantos libros de esta editorial cuando estaba en la universidad y lo que comenzó como "obligación" terminó siendo una agradable sorpresa. No había leído este libro pero después de tu reseña le echaré un vistazo. Por cierto, ya te sigo para quedarme. Si te animas te espero por el mío. un besazo :)

    ResponderEliminar
  15. Le tenía el ojo echado, creo que puede gustarme, anotado queda. Un beso!

    ResponderEliminar
  16. Ya lo he visto varias veces reseñado y la verdad es que creo que me podría gustar, eso de que un libro me haga plantearme determinadas cuestiones me gusta.

    Besitos

    ResponderEliminar
  17. Partiendo de la base de que es uno de mis autores favoritos te diré que este hombre escribe como un señor. Vaya temas más complejos toca en el libro y ojo, lo hace sin despeinarse. Uno avanza sin darse cuenta del giro que toman sus pensamientos a merced de su historia fijándose más en uno u otro de los protagonistas, a quienes en ningún momento llegué a apoyar al 100%
    Lo disfruté un montón, la verdad
    Besos

    ResponderEliminar